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  • Raquel Peniche Ordóñez

El cuidado de tus suculentas

Te tengo dos noticias. Una buena y otra… ¡buena! Las suculentas son plantas muy nobles, resistentes y de pocos cuidados, pero como casi toda especie vegetal necesitan de agua, luz y mucho cariño para que siempre estén en óptimas condiciones.

Se le conoce como suculenta a toda aquella planta capaz de almacenar agua en alguna parte de su organismo. Puede guardar el agua en sus hojas, raíces o tallos y engrosar esta zona por encima de lo normal. En realidad, la palabra suculenta no es más que un adjetivo para describir esta notable característica y es sinónimo de crasa o craso, que quiere decir gruesa.

Aunque no lo creas los cactus son también suculentas. Éstos acumulan agua en sus tallos o espinas y durante la época de sequía van tomando reservas del líquido.

A continuación te brindo algunos consejos para que las cuides correctamente.

Luz:

Es importante proporcionarles luz de sol por la mañana y media sombra durante el día. La luz directa puede llegar a quemar sus hojas, esto no matará tus suculentas, pero les dará un aspecto antiestético. Las macetas ubicadas en el exterior requieren de 3 a 4 horas de luz solar, mientras que las de interior requieren de una luz brillante y constante. Si notas que las plantas suculentas en forma de roseta o estrella en tu arreglo comienzan a alargarse y a perder sus hojas, significa que éstas no están recibiendo suficiente luz y tendrás que trasladarlas junto a una ventana luminosa. Si decides cambiar tu arreglo del interior de la casa al exterior, éste deberá seguir un proceso de aclimatación que consiste en aumentar la cantidad de sol de la mañana por una hora cada día.

Agua:

Las macetas colocadas en el exterior deberán regarse una vez a la semana (debes estar al tanto de las condiciones climáticas de tu zona). Las macetas se secan más rápido durante los meses más calientes y suelen requerir el riego con más frecuencia, por el contrario, durante los meses más fríos la maceta requerirá de menor cantidad de agua. El exceso de agua se traducirá en hojas blandas y en proceso de degradación. El estrato deberá estar seco antes de regar, no riegues si éste se siente más húmedo que “una esponja húmeda”. Es importante proteger tus plantas de la lluvia excesiva, pues ésta podría llegar a pudrirlas. Los arreglos de interior requieren de menor cantidad de agua. El riego una vez cada tres semanas deberá ser suficiente. Si las hojas comienzan a arrugarse, significa que requieren un poco más de agua. Todos los arreglos de Flor de otoño contienen agujeros de drenaje, si decides cambiar la maceta, deberás cerciorarte de que ésta drene perfectamente toda el agua.

Temperatura:

Protege tus suculentas de las heladas, para evitar posibles cicatrices en sus hojas e incluso su muerte. Para ello puedes cubrirlas con un plástico que ayudará a mantener una temperatura adecuada en época de heladas.

Limpieza:

Es natural que algunas hojas de tus suculentas se sequen, sobre todo las inferiores. Para mantener un aspecto ordenado en tu arreglo deberás retirar toda hoja muerta sosteniendo con una mano la suculenta y con la otra una pinza. Si la hoja no sale con facilidad, espera unos días a que ésta se encuentre más seca e inténtalo de nuevo.

Si recibiste un arreglo de Flor de otoño con una suculenta, retírala de la espuma una vez que el arreglo haya muerto, déjala secar al aire libre por dos días (no al sol) y despúes plántala en una maceta. Sigue estos sencillos pasos y tu suculenta pronto comenzará a enraizar.

¡Ya no hay pretextos! Ahora conoces todos los consejos para mantener hermosas tus suculentas.

¡Disfrútalas!

Raquel P.

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