Buscar
  • Raquel Peniche Ordóñez

La flor de cempasúchil

Nombre común: Flor de Cempasúchil, Flor de muerto

Nombre científico: Tagetes erecta

Familia: ASTERACEAE

Noviembre es un mes de fiesta y tradición en nuestro país. La muerte nos visita y con ella aparecen las ofrendas, las calaveritas y el pan de muerto. Sin duda, el ícono más representativo de estas fechas es la flor de muerto, también conocida como flor de Cempasúchil, clavelón de la India, clavel del moro, damasquino o tagetes.

Desde la época prehispánica esta especie ha decorado los altares y tumbas pues se creía que sus flores amarillas poseían la habilidad de guardar en sus corolas el calor de los rayos solares. Su nombre en lengua nahua quiere decir “flor de veinte pétalos” (cempohualli= veinte y xochitl=flor).

Es una planta anual y se propaga por semillas. Puede llegar a medir hasta 1.8m de alto. Sus hojas son opuestas en la parte inferior y alternas en la parte superior. La flor es de un intenso color amarillo o naranja y es muy aromática, sobre todo si ésta se estruja. Posee un largo periodo de floración que se extiende durante todo el verano y parte del otoño.

Es una especie originaria de México y habita en climas cálido, semicálido, seco y templado y se encuentra desde los 8 hasta los 3900 msnm. Debido a su fácil adaptación a diferentes hábitats se distribuye en gran parte del territorio. Se le puede encontrar en los estados de Aguascalientes, Chiapas, Coahuila, Colima, Distrito Federa, Durango, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Estado de México, Michoacán, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.

La flor de cempasúchil requiere de mucho sol y no tolera la sombra intensa. Se adapta perfectamente a cualquier tipo de suelo, incluso en la costa marítima se desarrolla bien. Se recomienda regarla regularmente y es apta para macetas. Requiere poco mantenimiento pero al ser una especie de largo periodo de floración se recomienda eliminar los tallos secos y las flores marchitas para favorecer su crecimiento. El gran colorido de sus pétalos atrae a colibríes y mariposas.

Algunas plagas y enfermedades que la planta puede sufrir son: manchas en las hojas, pudrición del tallo, podredumbre de raíces, moho y plagas. Estos males pueden ser consecuencia de exceso de riego y materia orgánica, ácaros, mosquito verde y hongos.

Su principal uso es el ornamental y se cultiva ampliamente con este fin. En la medicina tradicional mexicana se sabe que su flor es una gran aliada para aplacar los cólicos y padecimientos digestivos. En Yucatán, Tabasco, Oaxaca y Veracruz se emplea para reducir las fiebres y la tos y otras enfermedades culturales como “espanto”, “mal de aire” y “susto”. Para el tratamiento de distintas enfermedades es común que se preparen las hojas con o son la flor, ya sea en cocimiento, infusión, sahumerio o fritas. Se administra local u oralmente.

En Estados Unidos esta especie ha sido aprovechada para fabricar insecticidas pues contiene una sustancia que repele los nematodos, mejor conocidos como gusanos redondos. También se utiliza como abono natural por su alta estabilidad. En los países budistas, por ejemplo en Nepal, es una planta ritual.

Así pues, la flor de cempasúchil además de ser uno de los elementos más representativos de una tradicional festividad mexicana, es también un deleite para nuestra vista y olfato.

Fuentes consultadas:

Conabio

Bibilioteca digital de la tradicional medicina mexicana

Atlas de las plantas de la medicina tradicional mexicana, Instituto Nacional Indigenista

Wikipedia

Raquel P.

0 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo